LA MANO QUE APRIETA

miércoles, 21 de noviembre de 2007

6 p.m.

La puta avanza pues el sol ayuda. Son las seis de la tarde y la fuerza del calor predispone a lijar asperezas. Incluso pude ponerla de espaldas y reforzarle los aguantes. Los primeros gavilanes serán inmediatos. Tal vez no sean necesarios dos días para que la nostálgica quede estampada. Al fin y al cabo si se llega a lo más delicado, las humedades mediantes tendrán todo el futuro por delante, y ella podrá presentarse en público.

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