LA MANO QUE APRIETA

martes, 1 de enero de 2008

interrupción

Le estaba dando la razón a Tomas de Quincey, en cuanto a la mesura de las cosas. Barométricamente hay otro Tomas del parque Rivadavia que desmidió lo que pudo ser influencia y el rivadeo asesinó a un compañero de trabajo para robarle el "Detective comics" número uno en base al global acuerdo de que ese ejemplar debía valer más de un millón de dólares. Antes de matar, Tomasín Rivadeo bebió mucha cerveza negra y comió salame fuet, tergiversando razones en su atalaya.

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lineas ondulantes en el agua