
El sol es una sartén sin asa
equipajes amontonados
médanos de mierda de gatos, humanos, y perros domésticos,
y las ajenas palabras propias de la interplanetaria comunicación
que las almas fritas no entienden porque rugen y silban.
Fritanga inconsolable
a veces luminosa
a veces asfixiante.
Porque aunque la fritanga escatológica se sostenga durante la civilización,
los hombres de negocios se alcoholizan (o no) y evitan pisar mierda gatuna, perruna o humana.
Fotografía intervenida. 2009.
sábado, 26 de junio de 2010
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almas fritas |
miércoles, 23 de junio de 2010
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¿A quién se le ocurrió lo de los fideos suecos? |

sabudelas repiió. Una cuestión de segundos. Comudio no estregó la compostela camudia, versículo más, versículo menos: telar, telaraña, borrachismo desde aquellos vermucitos no ingrediosos. El amigo catalejo venía de lejos como cercanía apostrófica y a veces los rinocerontes porteños con aquellos ojazos y lengüetazos, meaban,pues no se sacaban los piojos que por aquel entonces no existían. Rinocerontes que habían nacido en un quinto piso inmenso. De repente consular consuelo.
Mendozas, salchichas, dos sopas y fideos suecos.
Collage. 1979.
lunes, 21 de junio de 2010
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Volvió la luz |

Volvió después de haberse ido.
Fue durante el barajar de las primeras conciencias mañaneras, y la temática aparentaba tener las dimensiones de una novela con sus riesgos de sedentarismo y sobrepeso.
¿Por qué escribir una novela si los humanos lectores solo leían textos cortos, y ni eso era justicia del empeño?
Por que se había ido la luz, y al perder sentido las ambientaciones y claustros usuales, escribir una novela (masticada a través de décadas con candado) era de una prioridad explosiva, brillante.
En los menesteres de buscar papel y lápiz, volvió la luz...
Bajo la iluminación eléctrica, la novela se esfumó.
Esmalte. 1974.
sábado, 19 de junio de 2010
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El galeón azul |
"¿Me prestás una escalera para poder ver el galeón azul?" Preguntó alguien a mediados de los noventas en un lugar de exhibición.
Es el más destruible de todos los galeones, o en todo caso, el que más se cae de su colgajo. Su velamen está construido con antiquísimas camisetas francesas que se rompían con solo tocarlas. Cuelga como los otros y cuando cae por accidente, se escoña majestuosamente y muestra las miserias de la construcción fatua.
De todas formas, Gardel casualmente en la popa, soporta los castañazos -que durante lo que lleva de vida el galeón, recibió un montón- y sonríe.
Foto Lausi.
viernes, 18 de junio de 2010
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¡Sos libre! |

Cuando Laura me dice "¡Sos libre!", se refiere a que ella cubre los horarios que hay que atender a Lola y yo puedo usar el tiempo en mis labores. Sin embargo el "¡Sos libre!" me retrotrae a un tiempo niño, en el que la policía me liberaba -o yo escapaba- de sus calabozos, en el que el amor estaría a la vuelta de cada esquina, en el que podía vivir, matar y morir.
Hoy, las libertades mínima y extensa, no me atraen. Me acostumbré a la vida de preso (la cárcel y el medio social aprietan de la misma forma) y en ese acostumbramiento mantengo secretos que muestro en mis construcciones, amalgamando lo que no hay con lo que hay.
Collage. 1978.
