LA MANO QUE APRIETA

lunes, 19 de noviembre de 2007

autopsia

Sobre la blanca hoja de papel blanco, la goma de borrar borra la blanca superficie. La lluvia de la ducha cae sobre el cuerpo humano. Los bomberos brillan por su ausencia, atareados en los menesteres de la gráfica impresión de volantes de publicidad. El desinterés de los bomberos locos es aprovechado por el cuerpo recién bañado, bien perchetrado de todos sus órganos internos, para ir a rescatar dinero del escondite escondido, rápidamente y con precisión, pues ya se escucha la escandalosa sirena de los bomberos que preveen y vienen. Tal vez sea conveniente dejarlos pasar verificar y continuar con sus regueros, para ir después a invertir en el bolígrafo negro que incidirá sobre la blanca hoja de papel blanco recién sensibilizada.

comentarios:

Mi abuelita tenía el mismo problema pero ya no. La maté.