LA MANO QUE APRIETA

viernes, 2 de noviembre de 2007

acerca de la longevidad marginal

Desde la marginalidad como desde el secreto, se concretan los imperativos del alma. Durante la Alquimia se gestaron las primeras individualidades que hasta el día de hoy se mantienen intocables. Paralelamente, el progreso histórico radicó el Conocimiento (y su utilización) en los grupos sociales de mayor poder armamentístico.
Este no es momento para analizar operativos y situaciones. Todo desarrollo analítico aplasta el meollo de cualquier investigación (iluminación, alucinación).
Querer es poder. Cerca mío vive un vecino que ha llegado a los 160 años. Le gusta la vida y quiere vivir, por eso no muere. Es un anciano contemplativo que aparenta unos 75 años de edad y que le agrada ver a las mozas pasear. Es un viejo verde con manías: unas públicas y otras secretas. Este hombre habla de un abuelo suyo, gran comedor de mariscos vivos, que campeó vigorosamente el trauma de la longevidad, acusando por lo menos 500 años cuando hizo el rol de abuelo de mi vecino. Según éste, el abuelito para campear su presencia terrestre sin despertar sospechas entre sus familiares y sucesores, se tomaba jubileos fuera del planeta, instalándose en otros astros, supongo que del sistema solar que todos compartimos, durante un cuarto de siglo, para después volver. Según las circunstancias sociales que lo rodearon, alguna vez permaneció directamente adonde se encontrara, practicando la transmisión de costumbres con algunos elegidos como hizo con el nieto que ahora es mi vecino y que algo me cuenta. Por supuesto, yo no indago. Una sola vez opiné: "O sea que los viajes interplanetarios suceden desde tiempos inmemorables". Y él me contestó: "Esas, son boludeces. Robin"

comentarios:

Mi abuela tiene 98 años y dice que ha perdido 45 años de su vida pensando en que viviría hasta los 50. Pero no se lamenta. Ahora se encuentra planchando y más tarde irá a ver al abuelo al cementerio.


Saludos Yoel.


hugo