El ropavejero pasa megafoneando: "¡Compro muebles viejos, lavarropas, bombas atómicas usadas!"
Durante los ensayos de "Libertad y otras intoxicaciones" -en uno de ellos- uno de los actores entró en estado semi cataléptico, ululando "Uuuuuuuuuuuu" sin parar. "¿Qué le pasó?"... "Le cayó una bomba atómica en la cabeza".
El diálogo entre actores, formalmente, es a cañonazos, pero el exterminio en masa (masacre del público) se logra llamando al unísono a los celulares de los espectadores, difundiendo ofertas y tentaciones.
El Bosco (fragmento). Shiraz - Tannat.
jueves, 28 de febrero de 2013
miércoles, 27 de febrero de 2013
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el grito de Alcorta |
Dentro del fortín la luz era tenue y al momento de cerrar los portones, éstos, que eran de fierro, se volvieron de tela. Tela gruesa, pero tela al fin (posiblemente alguien hiciera el cambio durante el crepúsculo). Alcorta, mascullando maldiciones intentó cerrar lo que pudiera cerrar, pero las vallas de protección se habían convertido en cortinas de lona. No pudo cerrar nada.
De la negrura exterior surgió un grupo de invasores que se avalanzaron sobre Alcorta indefenso. Quisieron apuñalarlo, estrangularlo, le arrojaron tortas y adoquines. Alcorta se defendió a puñetazos y empujones, y los invasores retrocedieron atemorizados, para enseguida volver al ataque y nuevamente fueron rechazados.
Vinieron más invasores, algunos con luces y Alcorta los hizo volar a puñetazos y patadas. Los invasores no morían y aunque asustados, volvían a su énfasis. Alcorta que rugía, terminó desgranando un grito horrible y luminoso que amedrentaba a los invasores, que no soportaban el infernal chillido. Pero cada vez eran más e insistían.
Esta situación -gritada- no acababa nunca.
Manual práctico del comerciante.
De la negrura exterior surgió un grupo de invasores que se avalanzaron sobre Alcorta indefenso. Quisieron apuñalarlo, estrangularlo, le arrojaron tortas y adoquines. Alcorta se defendió a puñetazos y empujones, y los invasores retrocedieron atemorizados, para enseguida volver al ataque y nuevamente fueron rechazados.
Vinieron más invasores, algunos con luces y Alcorta los hizo volar a puñetazos y patadas. Los invasores no morían y aunque asustados, volvían a su énfasis. Alcorta que rugía, terminó desgranando un grito horrible y luminoso que amedrentaba a los invasores, que no soportaban el infernal chillido. Pero cada vez eran más e insistían.
Esta situación -gritada- no acababa nunca.
Manual práctico del comerciante.
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dos por el precio de una |
¿Cómo le aviso a las hormigas que el piletón donde están pululando, se va a llenar de agua? Hay que lavar los platos y ellas están rescatando -tal vez verificando- algo de la chapa de acero. Al abrir la canilla, el bloque será arrastrado por el torrente acuoso.
Entonces actúo tal como con los extraterrestres. No existiendo una comunicación concreta, activo a lo bestia. Aplico el recurso brutal de los supermercados: "2 x 1". "Pague una y lleve dos". En mi caso sería: "Mate una y salve dos". Dejo caer un chorro de agua suficiente como para que se alboroten y huyan. Algo sucede. Alguna hormiga se ahoga o se hace la ahogada. y muchas emprenden el camino a casa, pero no a lo loco. Parsimoniosamente.
Dos hormigas (madre e hija) se quedan remoloneando, ambas con zapatitos y no, delcalzas como la mayoría de las hormigas, aceptando la confusa oferta que va a terminar llevándolas a las profundidas de los monstruosos desagües humanos.
Foto Bixio.
Entonces actúo tal como con los extraterrestres. No existiendo una comunicación concreta, activo a lo bestia. Aplico el recurso brutal de los supermercados: "2 x 1". "Pague una y lleve dos". En mi caso sería: "Mate una y salve dos". Dejo caer un chorro de agua suficiente como para que se alboroten y huyan. Algo sucede. Alguna hormiga se ahoga o se hace la ahogada. y muchas emprenden el camino a casa, pero no a lo loco. Parsimoniosamente.
Dos hormigas (madre e hija) se quedan remoloneando, ambas con zapatitos y no, delcalzas como la mayoría de las hormigas, aceptando la confusa oferta que va a terminar llevándolas a las profundidas de los monstruosos desagües humanos.
Foto Bixio.
lunes, 25 de febrero de 2013
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continuencia |
Las palabras son difíciles, supongo. Aunque las haya dicho, tal vez por entenderlas no armé con ellas un significado útil, algún rezo o exorcismo, algo f'isico y químico.
Porque el silencio, el silencio conocido, atemporal, es un portón signado: "no abrás este portón", pero que se abre continuentemente. Yo lo abro y no se cerrarlo aunque arreglo su cerradura y bisagras. Se trata de hacer lo que no se sabe hacer, derecho de nacer, de tenerle miedo a las palabras y entonces no entenderlas.
Junto un poco de ellas y cuando más o menos me parecen suficientes, hago un paquete.
Luego
Desconozco qué puede suceder, sobre todo cuando lo que ya sucedió entra a borbotones por el portón.
Luján. 1930.
Porque el silencio, el silencio conocido, atemporal, es un portón signado: "no abrás este portón", pero que se abre continuentemente. Yo lo abro y no se cerrarlo aunque arreglo su cerradura y bisagras. Se trata de hacer lo que no se sabe hacer, derecho de nacer, de tenerle miedo a las palabras y entonces no entenderlas.
Junto un poco de ellas y cuando más o menos me parecen suficientes, hago un paquete.
Luego
Desconozco qué puede suceder, sobre todo cuando lo que ya sucedió entra a borbotones por el portón.
Luján. 1930.
domingo, 24 de febrero de 2013
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voy a cocinar un hígado animal |
Estar al borde de la pileta implica abandonar el alcoholismo
O no.
Estos piletones pueden contener un modesto tonelaje acuático, un abismo marítimo
O estar vacíos.
Creo que se le dice "cuarto intermedio" pues los intervalos están alejados.
Sea como es
Hay grandes piletas llenas de aguas negras, las abandonadas,
las bohemias que en el tiempo acumulan algún que otro cadáver humano que se descompone
y que los dueños de casa licuan con cloro, ácidos y cloroformo,
cuando quieren retozar en esos remansos, muy pocas veces.
Cada vez menos.
Manual práctico del comerciante.
O no.
Estos piletones pueden contener un modesto tonelaje acuático, un abismo marítimo
O estar vacíos.
Creo que se le dice "cuarto intermedio" pues los intervalos están alejados.
Sea como es
Hay grandes piletas llenas de aguas negras, las abandonadas,
las bohemias que en el tiempo acumulan algún que otro cadáver humano que se descompone
y que los dueños de casa licuan con cloro, ácidos y cloroformo,
cuando quieren retozar en esos remansos, muy pocas veces.
Cada vez menos.
Manual práctico del comerciante.
viernes, 22 de febrero de 2013
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infinita cañita voladora |
Don Moya me dijo que para la hora del ascensor, escuche a Tina Turner. "Cuando ves que la altura es mucha. Que el aparato no para... No te preocupes por la velocidad del ascenso. Poné a Tina Turner que ahora podés hacerlo sin que nadie te escuche a tu lado".
El gran vago sabía de la ventaja de escuchar cantar en inglés, desconociendo ese idioma. Además la música tenía que superar el voluminoso rugido chillido que producía el ascensor para llegar a la ilusión.
Manual práctico del comerciante.
El gran vago sabía de la ventaja de escuchar cantar en inglés, desconociendo ese idioma. Además la música tenía que superar el voluminoso rugido chillido que producía el ascensor para llegar a la ilusión.
Manual práctico del comerciante.
jueves, 21 de febrero de 2013
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los charcos no se amalgaman |
Lo uno es mejor que lo otro, o, por lo menos está mejor iluminado. Cada vez queda menos y los charcos de sangre son limitados. Los jugos de elefante, cuando revientan, son más ricos y extensos que los derrames humanos. Lo uno respecto a lo otro es tan diferente que no se entiende. No se entiende en el primer momento del suceso, que es lo que acontece en cualquier aglomeración inesperada o premeditada. Uno explota, otro implota. Nadie está triste. Todos son carteristas.
Mitología para los niños.
Mitología para los niños.
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