El esfumado conceptual, deslumbra. Deslumbra el armado de músicas que quedan sonando sin haberlas compuesto. La espontánea y repetida desaparición del texto que se quiere expresar, deslumbra y apabulla, congela la sonrisa del intercambio poético entre los hombres. El "Dame la guita o te mato". La confesión abominable hacia fines de pocos centavos. El "Al agua patos". La dinamita cerebral que transmitían los viejos volanteándola en las aglomeraciones... Toda esa volumetría que se dice sin decirla y que llega a tener una forma no buscada, deslumbrante.
Por eso al colocar los cuerpos en una tina con agua tibia, hay que disponer de un tapón que contenga la situación.
viernes, 30 de noviembre de 2012
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baño de inmersión |
miércoles, 28 de noviembre de 2012
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Burundún Burundá |
¿Conocí al gran Burundún Burundá? Seguramente, pero no debió ser quien yo pensaba, tan prototípico. Pudo haber sido aquel cónsul argentino en Guayaquil que se parecía al coronel Cañones de Patoruzú, bufarrón y anticomunista. También aquel vicepresidente del general Kjell Laugerud de Guatemala, que tenía aspecto de monstruo (lo era) y promulgaba leyes colmadas de moralidad y moralismo.
Burundún Burundá era un personaje del colombiano Jorge Zalamea, autor que Calle en la isla de San Andrés describía con afecto y romanticismo. Autor que nunca leí pero que vendí varias veces, o sea que lo hojeé, después de haber tratado a su Burundún en sus diferentes reencarnaciones (asunciones) latinoamericanas.
Hombre elefante. Escultura. 1995.-
Burundún Burundá era un personaje del colombiano Jorge Zalamea, autor que Calle en la isla de San Andrés describía con afecto y romanticismo. Autor que nunca leí pero que vendí varias veces, o sea que lo hojeé, después de haber tratado a su Burundún en sus diferentes reencarnaciones (asunciones) latinoamericanas.
Hombre elefante. Escultura. 1995.-
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méritos del olvido individual y popular |
Como sucede en la Historia Universal, se arranca con lo que hay y a eso se le agrega lo que va sucediendo alrededor de esa intención primeriza, espontáneamente. Se trata de un pretexto que inflama conceptos, se parece al que se tira al agua y aprende a nadar para no ahogarse. Entonces, cuando se logra superar la capacidad meramente humana, se obtiene una ficción. Un cuerpo hermético que se presta a confusión.
martes, 27 de noviembre de 2012
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fiestachola del envejestorio |
Paolo contaba que fue a ver un geriátrico, diciendo que andaba buscando una pensión para su hermano mayor (en realidad la visita la hizo pensando en él). Lo atendieron de maravillas. Las habitaciones dobles o triples rondaban los $ 6.200 mensuales. Todo era lúgubre y la administradora le dijo que el establecimiento contaba con médico forense propio y crematorio, cuyo servicio estaba comprendido dentro del pago mensual en término. "Te dopan y según el presupuesto que dispongas, te mantienen vivo para seguir cobrando la mensualidad. De mi familia nadie se va a calentar para controlar cómo estoy".
Opiné que tal vez un geriátrico que cobrara 40 o 50 lucas por mes, tal vez fuera más contenedor, más amable. "Si -contestó- ¿Pero quién tiene 40 o 50 lucas por mes?". "Pensalo materialmente... ¿Cuánto tiempo lo vas a usar? Por ahí con dos o tres meses quedás hecho. Pero, piola que tenga crematorio ¿no?"
Nos dispersamos y vino a colación la historia de un vecino de él que había armado su propio horno crematorio en el fondo de su casa. Lo estaba alquilando por internet al mejor precio en plaza, y usándolo a full, la cuenta del gas no le había significado alzas muy importantes.
El Sagrado Corazón expuesto en el Cultural San Martín. 1994. (Foto Miguelito).-
Opiné que tal vez un geriátrico que cobrara 40 o 50 lucas por mes, tal vez fuera más contenedor, más amable. "Si -contestó- ¿Pero quién tiene 40 o 50 lucas por mes?". "Pensalo materialmente... ¿Cuánto tiempo lo vas a usar? Por ahí con dos o tres meses quedás hecho. Pero, piola que tenga crematorio ¿no?"
Nos dispersamos y vino a colación la historia de un vecino de él que había armado su propio horno crematorio en el fondo de su casa. Lo estaba alquilando por internet al mejor precio en plaza, y usándolo a full, la cuenta del gas no le había significado alzas muy importantes.
El Sagrado Corazón expuesto en el Cultural San Martín. 1994. (Foto Miguelito).-
domingo, 25 de noviembre de 2012
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los tres garcas |
Serían la representación actualizada de las tres parcas mitológicas. En realidad se trata de una mediocre asunción por parte de populares especímenes de la fauna porteña. Su semejanza con las parcas está en sus intenciones terminales que en este caso, responden a fines muy vulgares sin siquiera trascendencia humana, fines parasitarios.
1) El Nono, que está atento a los gansos diseminados para expropiar sus carozos dejando pudrir sus pulpas. Es pretencioso y cuando mea no emboca el chorro en el buraco del inodoro. También le dicen El Clotilde.
2) El Décimo, que mide el tamaño de las vergas y de las vaginas de los gansos en cuestión, encarcelándolos espiritualmente para que pierdan cualquier tipo de ilusión. Energúmeno mentiroso engolosinado en sus mentiras. Una vez que caga, escapa y se hace llamar El Gasista.
3) El Morto, el más juvenil de los tres y el que termina de recagar a los gansos (verdugo pretencioso). Cree en la propiedad privada y no soporta mirarse a los espejos. Es conocido como Tío Mofletes.
Los tres están directamente relacionados pues actuan sobre el mismo ganserío, sin embargo no se tratan y hablan despreciativamente el uno del otro.
La diferencia rajante con las parcas que pretenden emular, es que los garcas son fácilmente destruibles y cuando reaparecen durante la historia humana, salen de cualquier huevo, sin cánones.
1) El Nono, que está atento a los gansos diseminados para expropiar sus carozos dejando pudrir sus pulpas. Es pretencioso y cuando mea no emboca el chorro en el buraco del inodoro. También le dicen El Clotilde.
2) El Décimo, que mide el tamaño de las vergas y de las vaginas de los gansos en cuestión, encarcelándolos espiritualmente para que pierdan cualquier tipo de ilusión. Energúmeno mentiroso engolosinado en sus mentiras. Una vez que caga, escapa y se hace llamar El Gasista.
3) El Morto, el más juvenil de los tres y el que termina de recagar a los gansos (verdugo pretencioso). Cree en la propiedad privada y no soporta mirarse a los espejos. Es conocido como Tío Mofletes.
Los tres están directamente relacionados pues actuan sobre el mismo ganserío, sin embargo no se tratan y hablan despreciativamente el uno del otro.
La diferencia rajante con las parcas que pretenden emular, es que los garcas son fácilmente destruibles y cuando reaparecen durante la historia humana, salen de cualquier huevo, sin cánones.
jueves, 22 de noviembre de 2012
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estornudos del fin del mundo |
Nuevamente los truenos se enciman destellando negras luces. Nuevamente la esperanza arrulla los cielos. "¿Será esta la esperada?" "¿La que borrará todo de todo?". Al respecto, veteranos acostumbrados a incendios y a tierras que se abren, pronostican: "Va a llover todo el día".
Efectivamente, aquellos que saben de nubes y sus colores, dicen que va a bajar la temperatura. Lo que parece que se va a cumplir... Siento al viento más fresco... justo hoy que me vestí con calzoncillo de hilo y alpargatas agujereadas, se me descuelga esta tempestad de la gran puta que me hace estornudar frente al retrato de mis antepasados.
Por ahora la lluvia es mansa y cubre la ciudad.
México. 1974. Edición de 35.000 ejemplares. Con las regalías deste librejo compré dos autos (el primero lo robaron enseguida en Ciudad de México. Con el segundo, Marta, Evan y yo, hicimos todo Centroamérica y llegamos al medio del Caribe. Allí se lo quedó la Aduana de San Andrés).
Efectivamente, aquellos que saben de nubes y sus colores, dicen que va a bajar la temperatura. Lo que parece que se va a cumplir... Siento al viento más fresco... justo hoy que me vestí con calzoncillo de hilo y alpargatas agujereadas, se me descuelga esta tempestad de la gran puta que me hace estornudar frente al retrato de mis antepasados.
Por ahora la lluvia es mansa y cubre la ciudad.
México. 1974. Edición de 35.000 ejemplares. Con las regalías deste librejo compré dos autos (el primero lo robaron enseguida en Ciudad de México. Con el segundo, Marta, Evan y yo, hicimos todo Centroamérica y llegamos al medio del Caribe. Allí se lo quedó la Aduana de San Andrés).
miércoles, 21 de noviembre de 2012
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el setenta y ocho |
La violencia digital arrasa con agrupaciones humanas. Grupos alimentados a sanguches de bondiola con cerveza negra que reciben virtuales neumáticos incendiados que les coronan las cabezas, quemándolos con la fuerza y el olor del caucho que explota. Así, la reivindicación que lleva a la autodeterminación, a la asunción del padre muerto, mientras la red.
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