Cuando todo termina no pasa nada pues la caligrafía es diminuta, por lo tanto delirante en medio de tanto prostibulo de vieja época. Cada siete cuadras, un tanque hidráulico lleno de trabajadoras sociales. Así las acentuaciones a veces son castellanas y a veces francesas.
Y de todas ellas, la más consumida, la tatuada, la hecha mierda por la vida, sonríe.
Sobre un destino incierto, la puerta que me regalara el Chileno y que yo pinté. 1984.
lunes, 19 de noviembre de 2012
domingo, 18 de noviembre de 2012
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siete mil espejos |
Los peligros de mirarse al espejo, son los "¡pelito pa la vieja!". Incluso no hay pluralidad. El peligro o pelo de elefante, es uno y terminal. Por eso atraviesa y hunde. La multiplicación es una consecuencia contaminante.
El municipio donde está el espejo, el pendejo, es el mismo aunque aparezca en diferentes habitaciones de diferentes países, viaje o sueño.
El municipio donde está el espejo, el pendejo, es el mismo aunque aparezca en diferentes habitaciones de diferentes países, viaje o sueño.
sábado, 17 de noviembre de 2012
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cerebro inflado |
La persistencia.
El punto y aparte.
El morbo de comunicarse íntimamente con cualquiera. Regar secretos al viento (peticionar a Magoya por fertilidad y buena cosecha). Promiscuidad creativa en un entorno desimaginado, rechazado. Clic que necesita de un trámite inicial para ser luego un balurdo impiadoso, absurdo.
Así, el criminal que objetivó su vida criminalizando, es piadoso mientras habita el valle sentimental. Pues, ante la necesidad de decir, nada más difícil que decir boludeces, desarmar engranajes virtuales, dejar de ser.
Patoruzú, alguna vez fue Magoya.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
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Michel Simon |
Verlo en películas, me hizo amar el cine francés.
Aquel blanco y negro de Michel Simon y Gerard Philipe dirigidos por René Clair "La Beauté du Diable". Aquella versión del "Fausto", aquel intercambio de roles de los dos actores, aquel fenómeno maravilloso que sucedía bajo el formalismo de ser una simple obra cinematográfica, me hizo creer en todo, hasta en mí mismo.
Foto: Sam Lévin.
Aquel blanco y negro de Michel Simon y Gerard Philipe dirigidos por René Clair "La Beauté du Diable". Aquella versión del "Fausto", aquel intercambio de roles de los dos actores, aquel fenómeno maravilloso que sucedía bajo el formalismo de ser una simple obra cinematográfica, me hizo creer en todo, hasta en mí mismo.
Foto: Sam Lévin.
domingo, 11 de noviembre de 2012
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sacudiendo el símbolo |
La recurrencia temática es el pejerrey de batalla, el pescadito que se empuña para iluminar las sombras del destino. Son sín bolos (ausencia de bolas) que la sociedad humana aprueba y multiplica sin decir una sola verdad, creyendo iluminar verdades. Verdades que no necesitan ser dichas ni entredichas. Así, el pez sobre papel o piedra.
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