A veces, la inocencia, que sirve para ennoblecer a un ser humano, no es buena consejera a la hora de la muerte, pues esa inocencia subsistió en un medio artificial. Ni siquiera las universidades que enseñaron el buen morir, supieron qué enseñaron.
Cuando se pierde el interés (siempre cartomántico) en jugar al "solitario" con las barajas, la liberación espiritual es fluídica y sibilante. Carece de duración y se actualiza al instante. El "ya no más" es para siempre y las almitas pedorrean alegremente por los cielos de los días vueltos lindos.
Así, las situaciones humanísticas (siempre mortales) sean móbiles o fijas, ondulan a la hora de la verdad.
Bebiendo con ayuda de la literatura. Foto: De Gregorio.-
domingo, 12 de agosto de 2012
sábado, 11 de agosto de 2012
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fuego libre |
Cuando quise vivir de la invención literaria, los libros impresos -dentro de una gran gama de tendencias y géneros- aparecían como llaves de misterios vírgenes. Experimenté el ANSIA por las imágenes y los textos publicados en el mundo. La intensidad de aquel ansia me hizo trascender el peloteo artístico y asumir la marginalidad intensamente.
En realidad viví de eso sin ser remunerado por mis escritos. Reconozco sí, aquel par de libros que me pagara a razón de 500 dólares cada uno, la editorial Posada de México en el 73. Uno de ellos que yo sepa, no fue publicado, pero uno de los 500 dólares sirvió para comprar una camioneta usada en San Francisco, camioneta maravillosa que nos llevó a mí, junto con Marta y Evan, a través de todo Centroamérica hasta la isla de San Andrés. En realidad nunca supe de qué viví, pues la vida era literatura y la literatura, vida.
Mediante artilugios y suertes llegué a esta senectud imparcial, desconectado de la actual maroma editorial. A lo sumo me divierto pizpeanto un poco a Eco, pero ni siquiera redundo en los clásicos ni en mis escritores amados. Me entusiasma más la distorsión de mi memoria.
Con Lola, hace una década.
En realidad viví de eso sin ser remunerado por mis escritos. Reconozco sí, aquel par de libros que me pagara a razón de 500 dólares cada uno, la editorial Posada de México en el 73. Uno de ellos que yo sepa, no fue publicado, pero uno de los 500 dólares sirvió para comprar una camioneta usada en San Francisco, camioneta maravillosa que nos llevó a mí, junto con Marta y Evan, a través de todo Centroamérica hasta la isla de San Andrés. En realidad nunca supe de qué viví, pues la vida era literatura y la literatura, vida.
Mediante artilugios y suertes llegué a esta senectud imparcial, desconectado de la actual maroma editorial. A lo sumo me divierto pizpeanto un poco a Eco, pero ni siquiera redundo en los clásicos ni en mis escritores amados. Me entusiasma más la distorsión de mi memoria.
Con Lola, hace una década.
lunes, 6 de agosto de 2012
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pena de muerte casera |
Las vueltas de la vida llevaron a Pepe a someterse a los efectos de una pena de muerte. El hombre que ya había superado la barrera de los cincuenta años, aceptó su destino con humildad. Juan, su verdugo de cabecera, tuvo charlas larguísimas con él, en las que se analizó toda la historia de Pepe, sus afanes, amores, traumas de infancia, enfermedades, viajes, etc. Acordaron que la ejecución fuera mediante el sistema de la bolsa de plástico en la cabeza e ingestión de barbitúricos. La bolsa permite cierta entrada de aire, provocando a su vez que la exhalación de la sobredosis de fármacos, reverbere.
Acordaron la fecha en base a los horarios de disponibilidad de Juan, y Pepe se instaló en la sala de espera de los condenados a muerte. Una habitación cuatro por cuatro enrejada, amoblada pipí cucú con acolchaditos y adornitos y moñitos, y una computadora.
Durante tres meses. Pepe hizo vida ascética, prácticamente sin ingerir alimento y dedicando el grueso de su tiempo a la computadora. No usó los correos ni los navegadores ni las informaciones diarias y antiguas. Jugó al solitario Spider. Empezó con el juego de un solo palo y cuando llegó a ganar los spiders de cuatro palos con soltura, coincidió con el momento de su hora en este mundo. Juan, con la solemnidad del caso, hizo los menesteres y la ejecución se llevó a cabo sin inconvenientes.
El final-final lo aceleró Juan cerrando la entrada de aire con un torniquete y a través de la transparencia del plástico, imitó y acompañó las últimas gesticulaciones que hizo Pepe al morir.
Scully Jones (fragmento). El rostro que aparece dentro de la escafandra es el de Jack Kirby.
Acordaron la fecha en base a los horarios de disponibilidad de Juan, y Pepe se instaló en la sala de espera de los condenados a muerte. Una habitación cuatro por cuatro enrejada, amoblada pipí cucú con acolchaditos y adornitos y moñitos, y una computadora.
Durante tres meses. Pepe hizo vida ascética, prácticamente sin ingerir alimento y dedicando el grueso de su tiempo a la computadora. No usó los correos ni los navegadores ni las informaciones diarias y antiguas. Jugó al solitario Spider. Empezó con el juego de un solo palo y cuando llegó a ganar los spiders de cuatro palos con soltura, coincidió con el momento de su hora en este mundo. Juan, con la solemnidad del caso, hizo los menesteres y la ejecución se llevó a cabo sin inconvenientes.
El final-final lo aceleró Juan cerrando la entrada de aire con un torniquete y a través de la transparencia del plástico, imitó y acompañó las últimas gesticulaciones que hizo Pepe al morir.
Scully Jones (fragmento). El rostro que aparece dentro de la escafandra es el de Jack Kirby.
domingo, 5 de agosto de 2012
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apoteosis |
Yo, ante la fantasía del amanecer, no se qué hacer.
Viñao a 90 grados.
viernes, 3 de agosto de 2012
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acerca del tamaño de las bestias |
Habrá un tocadiscos Winco inaugural (tocadiscos que será parte de un montaje escultórico que se llevará a cabo, o no) y fonarán tangos alemanes y franceses de los veintes en discos de pasta.
Cuaderno 2 (fragmento).
jueves, 2 de agosto de 2012
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derecho impropio |
En principio se rechazaba el apoyo mutuo, aunque lo mejor que tenía el apoyo mutuo fuera el afeminamiento gremial. El apoyo masivo durante los medios de transporte que rescataba Kropotkin, correspondía a una geometría humana no sujeta a la configuración de entradas y salidas, que se idolatra hoy.
Bien
Esto se revisa ante la dificultad y batallismo, más verbal que gramatical, que provoca la impresionante masividad de palomas con diarrea.
Cuaderno 2.
Bien
Esto se revisa ante la dificultad y batallismo, más verbal que gramatical, que provoca la impresionante masividad de palomas con diarrea.
Cuaderno 2.
miércoles, 1 de agosto de 2012
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cristobal colón |
Hace cosa de medio año, hay un diarero nuevo en la esquina de casa. Trabaja a porcentaje y es un anciano con comportamiento infantil. Tiene un problema con las matemáticas y cuando devuelve un pago suele devolver de más. Por eso anota los precios con marcador y pide "pague con cambio justo". Equilibra su parte floja con buena atención. Si bien el diario suele venir con algún aerosol o sachet conteniendo materia publicitaria. Él, por su cuenta, engalana la adquisición del periódico con algún regalo personal: "¡Hoy el diario viene con esto!" y entrega al desprevenido comprador, una longaniza, un yogurcito, un martillo, etc... Hoy, me tocaron cuatro libros ilustrados publicados en Barcelona en 1923. Las biografías de Julio César, Franklin, Colón y Dante. El retrato de Colón que ilustra la tapa de su vida, es notable.
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