Los amantes son indescriptibles
se amaron y no se tocaron
o se tocaron juntaron como caracoles hasta el olvido
almas sin cuerpos
cuerpos sin almas
amantes decantados que lograron la muerte sin conocerse
o se conocieron y no se tocaron porque el otro era el otro
y mutuo
Los amantes se encuentran en los cuentos en las películas
o repentinamente en la vida real dan la vida por el otro.
domingo, 15 de febrero de 2009
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luz de un farol |
sábado, 14 de febrero de 2009
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Dr. Mortis |
Tanto en Santiago como en Viña:
"Cuando me volví a buscar unas pinzas, el cadáver se irguió... Las garras del muerto se cerraron sobre mi garganta. ¡OUGHHH!".
Son recuerdos infantiles que publiqué en la revista "Okey", durante mi primera comunión con el misal al revés.
viernes, 13 de febrero de 2009
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el que va a morir y su visitante |
El que va a morir siente compasión por el que lo viene a ver morir.
Lo aconseja cómo usar mejor el tiempo que le queda de vida al hombre que visita a su amigo en el hospital (generalmente municipal).
La pena que siente el moribundo por el cabezadurismo existencial del sobreviviente, es sobrellevada con sonrisas y minimizando la situación.
Post morten,
el que murió y su visitante, toman unos matecitos.
Y
los maldicientes comentan: "Le están dando a la ginebra".
jueves, 12 de febrero de 2009
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gotas de mierda (púrpura inesperado) |
rocío antiguo
inalámbrico
chorreado de alambres de púa
paisaje ajeno propio
luego de las gallinas y la locura
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lima 1969 |
Qué lindo es Lima de noche, no? La gama de púrpuras es inesperada. El tiempo es combustible. Rimbaud llora en su isla desierta.
Momentos antes de cumplir con la vida, no escribo, no pienso, le doy importancia a cosas que no la tienen. Fumo tres atados de cigarrillos diarios.
El servicio militar peruano lo hacen muchachos que son levados de la calle cuando el ejército los encuentra indocumentados. Los proveen de uniforme y bayoneta y haciéndolos desfilar al ritmo de una corneta, los llevan lejos.
...
miércoles, 11 de febrero de 2009
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Mualen-Nehim |
30 fotos varias
6 tiras diapositivas
7 libretas anotadas y carnés
1 libreta enrolamiento 1919 con votos hasta 1930.
1 libreta familiar cristiana.
10 tarjetas de defunciones
59 fotos varias.
2 menús Llao-Llao y criollo libanés.
267 negativos
Bloque de estados de la cuenta bancaria de José Néhim.
1 libretita contable manuscrita.
52 cartas familiares (años 20's) de Jose Mualen (obraje Urien. Kil. 1166. FCCN, Salta.
6 cartas varias (tema obraje)
2 escrituras de compra por quiebra a favor de Obrajes Pampa S.R.L. 1945. Tucumán.105 documentos relativos al obraje. Incluye cartas (1944) al secretario de trabajo y previsión Juan D. Perón para vender leña al ferrocarril.
lunes, 9 de febrero de 2009
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W. Gombrowicz - "Diario argentino" (1967). Ed. Sudamericana. Buenos Aires: |
"Martes
"El argentino medianamente culto sabe bien que en lo referente a la creación las cosas andan mal. No tenemos una gran literatura. ¿Por qué? ¿Por qué en nuestro país hay escasez de genio? Anemia en la música, la filosofía y la plástica, falta de ideas, de hombres. ¿Por qué? ¿Por qué? Hastío, morosidad, ¿por qué? Aridez y pasividad, ¿por qué? ¿Por qué?... –y he ahí que las soluciones comienzan a multiplicarse–. Vivimos con una luz prestada de Europa, esa es la causa. Tenemos que romper con Europa, volver a encontrar al indio de hace cuatrocientos años que duerme en nuestro interior. . . ¡Ahí está nuestro origen! Pero la mera idea del nacionalismo produce náusea a otra facción. ¿Qué, el indio? ¡Jamás! ¡Nuestra impotencia proviene de habernos alejado demasiado de la Madre Patria España y de la Madre Iglesia Católica! Pero en este punto el ateísmo progresista-izquierdista sufre un ataque de fiebre: ¡España, clero, puf!, oscurantismo, oligarquía; estudia a Marx, ¡te volverás creador!... Mientras tanto un joven "fino" del centro de Buenos Aires regresa de un té en casa de Victoria Ocampo y lleva bajo el brazo una revue y un poema chino ilustrado con bellos grabados. Píldoras contra la impotencia: algo ridículo; asombra un poco el hecho de que esta discusión se desarrolle ceremoniosamente desde hace decenios e incluso se haya transformado en la controversia principal de la intelectualidad latinoamericana. Es el tema de innumerables conferencias y ensayos. Ten fe en el Ser Supremo y en Isabel la Católica: ¡serás creador! Introduce la dictadura del proletariado y el culto al indio: ¡sentirás la mejoría! Pero este gimoteo no es de ninguna manera serio, necesitan de genios como si fueran a formar un equipo de fútbol: para ganar el match con el extranjero. Lo que los pierde es precisamente el deseo de mostrarse ante el mundo, de igualar. El problema principal para estos artistas no es expresar su pasión y construir un mundo, sino escribir una novela de "nivel europeo", para que Argentina, para que la América del Sur logre al fin su papel representativo. Tratan el arte como si fuera una competencia deportiva internacional y pasan horas cavilando en las causas, por las que tan raras veces el equipo argentino logra meter un "goal". ¿Por qué ocurre tan raras veces el "goal"? ¿No será acaso culpable de ello el "nosotros", la palabreja "nosotros" (a la que le tengo tanta desconfianza que llegaría a prohibir su uso)? Mientras el argentino habla en primera persona del singular, es humano, flexible, real... y quizás en ciertos aspectos supera al europeo. Menos lastre, menos peso heredado: la historia, la tradición, las costumbres. Mayor libertad entonces de movimiento y mayores posibilidades de elección; mayor facilidad de mantenerse al paso con la historia. Y esa superioridad sería aplastante si la vida sudamericana no fuera tan fácil, si no desacostumbrara al esfuerzo y a la valentía, al riesgo y a la obcecación, a las decisiones categóricas, al drama y a la lucha, si no desacostumbrara al extremismo que es la zona par excellence "creadora". La vida fácil ablanda (¿para qué ser duro).... todo se derrite... Pero a pesar de la falta de tensión, el argentino mientras se expresa en primera persona es un individuo nada tonto, abierto al mundo y conciente... yo aprendí poco a poco a quererlos y apreciarlos. Muchas veces no carecen de gracia, de elegancia, de estilo. Sin embargo el problema es que este "yo" funciona ahí solamente en los niveles inferiores de la existencia. No saben introducirlo en el nivel superior: en el de la cultura, el arte, la religión, la moral, la filosofía. En ese nivel pasan siempre al "nosotros". ¡Y ese "nosotros" es un abuso! Si el individuo está por decir "yo", entonces ese "nosotros" turbio abstracto y arbitrario, le quita lo concreto o sea la sangre, destruye lo directo, por poco lo derriba y lo sitúa en una nebulosa. El argentino empieza a razonar, por ejemplo, que "nosotros" necesitamos tener una historia, porque "nosotros" sin historia no podemos competir con otras naciones, más cargadas de historia... y empezará a fabricarse esa historia a la fuerza, plantando en cada esquina monumentos de innumerables héroes nacionales, celebrando cada semana otro aniversario, pronunciando discursos, pomposos a veces, y convenciéndose a sí mismo de su gran pasado. La fabricación de la historia es en toda América del Sur una empresa que consume cantidades colosales de tiempo y esfuerzo. Si es escritor, ese argentino comenzará a meditar en qué es específicamente la Argentina, para deducir y por ende cómo debe comportarse para ser buen argentino... y cómo tienen que ser sus obras para resultar suficientemente propias, nacionales, continentales, criollas. Esos análisis no le llevan a producir por fuerza una novela relacionada con la literatura gauchesca, puede surgir igualmente una obra altamente refinada, pero también escrita bajo programa. En una palabra, este argentino educado creará una literatura correcta, una poesía, una música, una concepción del mundo correctas, principios morales correctos, una fe correcta... para que todo eso se ajuste, bien colocado, en su correcta Argentina. Mientras tanto ¿cómo es esa Argentina?, ¿cuál es ese "nosotros"? Nadie lo sabe. Si un inglés o un francés dicen "nosotros", bueno, a veces eso puede significar algo, porque allá desde hace siglos se sabe más o menos qué es Francia o Inglaterra. ¿Pero en la Argentina? Mezcla de razas y herencias, de breve historia, de carácter no formado, de instituciones, ideales, principios, reacciones no determinadas, maravilloso país, es verdad, rico en porvenir, pero todavía no hecho. ¿Es ante todo Argentina lo autóctono, quienes se asentaron allí hace tiempo? ¿O es sobre todo la inmigración transformadora y constructora? ¿O quizás Argentina es precisamente una combinación, un cocktail, una mezcla y una fermentación? ¿Es Argentina lo indefinido? En estas condiciones el cuestionario entero del argentino: ¿quiénes somos?, ¿cuál es nuestra verdad?, ¿hacia dónde debemos marchar? tiene que ir al fracaso. Porque no es en los análisis intelectuales sino en la acción –acción apoyada sólidamente en la primera persona del singular– donde se esconde la respuesta. ¿Quieres saber quien eres? No preguntes. Actúa. La acción te definirá y determinará. Por tus acciones lo sabrás. Pero tienes que actuar como "yo", como individuo, porque sólo puedes estar seguro de tus propias necesidades, aficiones, pasiones, exigencias Sólo una acción directa es un verdadero escape del caos, es auto creación. El resto –¿acaso no es retórica, cumplimiento de es quemas, bagatela, mamarrachada? No hay nada más fácil que permitirse aquí un puñado de paradojas animadas por el realismo más despejado. Por ejemplo: el argentino auténtico nacerá cuando se olvide de que es argentino y sobre todo de que quiere ser argentino; la literatura argentina nacerá cuando los escritores se olviden de Argentina... de América; se van a separar de Europa cuando Europa deje de serles problema, cuando la pierdan de vista; su esencia se les revelará cuando dejen de buscarla. La idea de realizar la nacionalidad bajo un programa es absurda; tiene aquella, por el contrario, que ser imprevista. Así como la personalidad a escala individual . Ser alguien es estar continuamente informándose sobre quien se es y no saberlo ya de ante mano. La creación no se deja deducir de lo que previamente existe, ella no es una consecuencia..."