¿A quién se le ocurrió lo de los fideos suecos?

sabudelas repiió. Una cuestión de segundos. Comudio no estregó la compostela camudia, versículo más, versículo menos: telar, telaraña, borrachismo desde aquellos vermucitos no ingrediosos. El amigo catalejo venía de lejos como cercanía apostrófica y a veces los rinocerontes porteños con aquellos ojazos y lengüetazos, meaban,pues no se sacaban los piojos que por aquel entonces no existían. Rinocerontes que habían nacido en un quinto piso inmenso. De repente consular consuelo.
Mendozas, salchichas, dos sopas y fideos suecos.
Collage. 1979.



comentarios:
24 de junio de 2010 a las 17:08
Me encantó, -mientras como salchichas- la historia de los fideos suecos...
Ya te escribo. Un abrazo, Borle.
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